DESARROLLO DEL LENGUAJE DEL NIÑO DESDE 0-12 MESES
Hablar
Tu bebé aprenderá gradualmente a utilizar palabras para describir lo que ve, escucha, siente y piensa, a medida que vaya realizando avances mentales, emocionales y de comportamiento.
Los investigadores saben ahora que mucho antes de que un bebé pronuncie sus primeras palabras, ya está aprendiendo las reglas del lenguaje y cómo lo usan los adultos para comunicarse.
Recién Nacido
Los llantos de tu hijo son su primera exploración del mundo del lenguaje. Está expresando la sorpresa que le produce estar fuera de los confines de tu útero y en un lugar nuevo que no le es familiar. Desde ese momento en adelante, estará absorbiendo sonidos, tonos y palabras que más adelante moldearán la forma en la que habla.
Hablar está directamente ligado a escuchar. Al escuchar a otros hablar, tu bebé aprende cómo suenan las palabras y cómo se estructuran las frases.
De hecho, muchos investigadores creen que el trabajo para comprender el lenguaje comienza mientras un bebé está en el útero.
De hecho, muchos investigadores creen que el trabajo para comprender el lenguaje comienza mientras un bebé está en el útero.
Al igual que tu bebé se acostumbró al sonido rítmico y constante de tu corazón, se familiarizó con el sonido de tu voz. Unos pocos días después de nacer, ya era capaz de distinguir tu voz entre las demás.
De uno a tres meses
La primera forma de comunicación de tu bebé es llorar. Un grito agudo puede significar que tiene hambre, mientras que lloros de protesta constantes pueden indicar que necesita que le cambien el pañal.
A medida que crezca, desarrollará un maravilloso repertorio de gorjeos, suspiros y grititos: se convertirá en una pequeña fábrica de ruidos.
En cuanto a su capacidad de comprender el lenguaje, los lingüistas dicen que los bebés con tan sólo cuatro semanas, pueden distinguir entre sílabas similares como "ma" y "na".
Cuatro a cinco meses
En esta etapa, tu hijo comenzará a balbucear, combinando consonantes y vocales (como "baba" o "yaya"). Puede que de vez en cuando pronuncie "mama" o "papa", y aunque seguro que te derrite el corazón, tu bebé todavía no relaciona esas palabras contigo. Eso viene después, cuando tiene casi un año.
Sus intentos de hablar sonarán como una corriente de monólogos de conciencia en otro lenguaje, palabras sin fin unidas unas a otras. La vocalización es un juego para tu bebé, que está experimentando con el uso de su lengua, dientes, paladar y cuerdas vocales para hacer todo tipo de sonidos divertidos.
En esta etapa, los sonidos balbuceantes suenan todos parecidos. Puede que notes que tu hijo prefiere ciertos sonidos (como "ka" o "da", por ejemplo) y que los repite una y otra vez porque le gusta la forma en la que suenan y cómo se siente su boca cuando los dice.
Seis a nueve meses
Cuando balbucea y vocaliza, sonará como si lo que dice tuviera sentido. Eso es porque está usando tonos y patrones similares a los que tú usas. Puedes estimular el balbuceo de tu bebé leyéndole.
Diez a doce meses
A esta edad, el niño reacciona al oír su nombre, imita los sonidos de los animales y los producidos por algunos objetos (el “brum-brum” del coche, el “miau” del gato, el “guau”del perro, etc.). Esta etapa está caracterizada por la “lalación”, es decir, la repetición de sílabas. Asimismo, el pequeño ya es capaz de comprender unas 50 palabras de uso común, así como órdenes simples.
En esta etapa del desarrollo, hay que prestar una especial atención a algunas señales: si el pequeño no desarrolla una serie de gestos orientados a la comunicación, no entiende órdenes simples, como “dame el juguete”, “di adiós” o “da palmitas”, y tampoco emite ninguna sílaba, es preciso consultar con el especialista.
Cuándo preocuparse
Los bebés que tienen problemas de oído, dejan de balbucear alrededor de los seis meses. Si tu bebé no está haciendo sonidos (o ni siquiera está intentando hacerlos) o no te mira cuando le hablas, consulta con tu doctor.
La detección temprana de problemas auditivos es crucial para poder ofrecer al niño un tratamiento adecuado que permita estimular el desarrollo de su lenguaje.
La Academia Estadounidense de Pediatría recomienda que se hagan pruebas de audición cuando el bebé tiene un mes, para poder hacer un diagnóstico temprano. Posteriormente, se recomiendan pruebas de audición a los nueve, 18, 24 y 30 meses, o siempre que los padres detecten algún problema.
Aunque algunos niños comienzan a formar palabras alrededor de los nueves meses, muchos no lo hacen hasta tener 13 ó 14 meses.
Si al cumplir 15 meses tu hijo todavía no dice ninguna palabra, o tú no puedes comprender ni una sola palabra de lo que está diciendo, habla de ello con tu pediatra o tu doctor, ya que otra enfermedad que requiere un diagnóstico temprano, y que puede afectar el desarrollo del habla, es el autismo.
La Academia Estadounidense de Pediatría recomienda que todos los niños reciban pruebas diagnósticas de autismo a los 18 y a los 24 meses, aunque no haya motivos para sospechar un problema.
Algunos de los retrasos en el habla que podrían indicar un problema relacionado con el autismo son: cuando el niño no balbucea o señala cosas a los 12 meses de edad (por ejemplo, le pides que señale al perrito del cuento y el niño no te presta atención y no lo señala); cuando no dice ninguna palabra a los 16 meses; no dice frases de dos palabras a los 24 meses; o siempre que muestre una regresión en sus habilidades sociales y lingüísticas.
Si a los tres años tu hijo sigue sin pronunciar todas las consonantes (por ejemplo dice "pa" en vez de "pan") o sustituye un sonido o sílaba por otro (dice "men" en vez de "ven"), puede que tenga un problema del habla o auditivo.
Habla con tu pediatra o doctor, para determinar si es necesario hacerle alguna prueba. Siempre es mejor prevenir que lamentar, y aunque puede ser normal que un niño de esa edad no pronuncie a la perfección todas las consonantes, es recomendable asegurarse de que no existe un problema que debe ser tratado.
Todos los niños tartamudean o se "atoran" al hablar de vez en cuando. Algunas veces están tan entusiasmados por contarte algo que no pueden decir las palabras con facilidad. Deja que tu hijo acabe las frases y evita intervenir para ayudarle. Puedes hacerle sentir mal y no le ayudará a aprender.
Todos los niños tartamudean o se "atoran" al hablar de vez en cuando. Algunas veces están tan entusiasmados por contarte algo que no pueden decir las palabras con facilidad. Deja que tu hijo acabe las frases y evita intervenir para ayudarle. Puedes hacerle sentir mal y no le ayudará a aprender.
Sin embargo, si hay un tartamudeo persistente es recomendable que consultes con un logopeda o especialista en lenguaje. Los niños progresan más si se tratan en los primeros seis meses o el año en el que apareció el tartamudeo, sin importar su edad.







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